Callejeros Viajeros Florencia II, la Basílica de San Lorenzo

En esta segunda parte del programa Callejeros Viajeros por Florencia, comienza con la búsqueda de Trufas por un aficionado que utiliza a su perro para esa labor. Con un precio en el mercado de 5000€ el kilo, este manjar es muy apreciado en todas las cocinas.
Pero la parte verdaderamente importate se centra en las Basílica de San Lorenzo, concretamente en las Catatumbas, que es una ciudad subterránea custodiada por los guardeses que viven en una casa privada.
Se entra por la Plaza de San Lorenzo y allí encontramos reminiscencias del quattrocento, con la calle original medieval, un viejo altar, bóvedas, escaleras y celdas donde vivían los seminaristas.
Las calles están renombradas por letras que indican los pasillo. Pasada la zona medieval se llega al renacimiento, a la luz, al claustro de Brunelleschi donde vivía la jerarquía de la iglesia.
En este lugar se encuentra el centro de escucha, un centro de beneficiencia donde se da ropa a los más necesitados además de ayudarles en otros asuntos.
La Basílica de San Lorenzo fue construida entre 1422 y 1470 por el arquitecto Filippo Brunelleschi cumpliendo un encargo de la familia Médici, y hoy sigue siendo una de las mayores iglesias de Florencia.
Es una obra que pertenece al Quattrocento, lo mismo que la plaza en la que se encuentra situada, la cual lleva el mismo nombre y donde hoy se encuentra la sede del mercado en el centro de la ciudad.
