El Carnaval de Venecia en la historia

Las primeras referencias sobre la existencia del Carnaval de Venecia se remontan al siglo XI, cuando la cuidad era una potencia temida que triunfaba en el Mediterraneo. El primer documento en el que sale la palabra “Carnevale” es del 1094, y en el la oligarquía veneciana concedía al pueblo unos días de desenfrenada fiesta.
Otros documentos nos dicen que esta fiesta de la “Repubblica della Serenissima”, nombre antiguo de esta ciudad, comienza en 1162 con los festejos de la victoria de la guerra contra Ulrico que ya tuvieron lugar en la Plaza de San Marco.
Ya entonces constituía una de las fiestas más queridas por los ciudadanos, pero no fue hasta hasta 200 años más tarde cuando se declaró festividad pública. Por aquellas fechas estas fiestas simbolizaban el "Adiós a la Carne" y es que la palabra carnaval viene del latín- carne- levare- adiós y carne. Una fiesta donde se decía adiós a todos otros productos cárnicos. Más adelante veremos el origen y las diferentes versiones etimológicas, católica, ortodoxa, romana o natural, que se dan a este "Adios a la Carne".
Oficialmente se declaró existente como festividad suprema durante el siglo XIII.
Y al parecer durante el siglo XIV el Carnaval era una especie de cantar de gesta en la que se utilizaban acontecimientos históricos como fuente de inspiración, de forma que historia y realidad se mezclaban y confundían formando parte del ingrediente festivo.
Hay referencia de ello con la victoria de la Serenissima sobre los turcos, que fueron derrotados en 1571 en la batalla de Lepanto y que sirvió como motivo para volverla a festejar en los carnavales del año sucesivo.
Durante estos siglos no se tiene referencia de que los ciudadanos cubrieran rostros con máscaras o disfraces.
Hasta este momento no s etienen referencia de que en estas fiestas los ciudadanos se cubrieran el rostro con máscaras ni se disfrazara. La única referencia que hay del uso de máscara llega con "El Doctor Peste" ya que los médicos eran los únicos que utilizaban estas a modo de mascarillas.
Al parecer la tradición de cubrirse con máscaras y disfrazarse comenzó en el siglo XVIII donde príncipes, nobles y aristócratas, utilizaban estas para salir a la calle con el fin de poder mezclarse con el pueblo sin riesgo alguno, y poder así divertirse y disfrutar de la riquísima estación lírica programada durante las fechas. Desde entonces las máscaras son el elemento mas representativo de esta festividad.
Pero esto también motivo que durante estos días se incrementaran los robos y actos delictivos ya que el uso popular de las máscaras y los disfraces facilitaban la huida a los delincuentes al poder desaparecer entre la multitud y lograr así escapar a los controles de la autoridad. Esto y el miedo a las conspiraciones hizo que Napoleón la prohibiera en 1797, época en la que ocupó Venecia.
Después de esto tardaría mucho en recuperarse esta tradición y es que el esplendor y éxito del carnaval se hundió con la decadencia de la ciudad; con su pérdida de poder también se perdió la fuerza de la vida intensa y exagerada de sus ciudadanos.
No fue hasta hace escasos 30 años, en 1979 cuando el Carnaval se recuperó de forma oficial gracias a la iniciativa de unas asociaciones de vecinos venecianos.