Hoteles Italianos (I): Tipos

Italia es uno de los países que más turismo recibe anualmente tanto de turistas nacionales, que sobre todo buscan salidas a las zonas de mar y la montaña, y de turistas internacionales llegados desde todos los puntos del planeta, atraídos sobre todo por su gran patrimonio cultural, arquitectónico y gastronómico.
Para dar acogida a toda esta cantidad de visitantes, en consecuencia el país ha desarrollado una cantidad y variedad de hoteles impresionante.
A la hora de buscar un hotel en italia podemos encontrar desde espléndidos hoteles situados en viejos palazzi y residencias históricas reformadas a sencilla pensiones familiares, donde se puede vivir y sentir de forma muy cercana e interna, el trato con la gente del país.
Otra opción son los alojamientos que ofrecen el bed&breakfast que últimamente han proliferado, sobre todo por influencia noreuropea, aunque no se encuentran en todas las ciudades.
Y si lo que se quiere es pasar un periodo de tiempo medianamente largo también se pueden alquilar desde villas aisladas en la Toscana a céntricos apartamentos en Roma o centros playeros.
Los hoteles italianos, al igual que los españoles, tienen una clasificación de categorías que se basan en las estrellas las cuales van del uno al cinco.
La categoría depende de las instalaciones, y de la zona, ya que cada región italiana tienen sus propios criterios.
Albergo en italiano significa hotel, y en Italia hace referencia a los hoteles de mayor categoría que suelen tener siempre ducha, y aunque en el centro de las ciudades no se distingue por sus tamaños, en las afueras son como pequeñas minisuites.
También existen los Alergo diurnos, que no cuentan con camas, pero si con duchas, lavandería, y otras destinadas para dar servicios a los viajeros.
El término pensioni o pesione, aunque no es de uso oficial como clasificación de hoteles, se usa, y se refiere a los hoteles de menos categoría que no superan las dos estrellas.
Suelen ser hoteles funcionales, situados en edificios con mucha solera, en zonas muy céntricas, pero que normalmente son muy ruidosas, pequeñas y algo oscuras, no todas tienen ducha dentro ni calefacción .
Y en el norte de Italia se siguen llamando locanda, que eran en su día, pequeñas posadas donde se daba comida y cama barata a los viajeros.