plaza navona

La Fontana dei Quattro Fiumi o la fuente de los cuatro ríos, es uno de los monumentos más importantes de la Roma Barroca.
Fue levantada por Bernini por encargo del pontífice Inocencio X que a pesar de haber encargado el proyecto con anterioridad a Borromini, acabó cambiando de opinión al quedarse entusiasmado del proyecto que el primero le presentó, por medio de su cuñada Doña Olimpia, creado en plata.
La fuente representa los cuatro grandes ríos que en la época se conocían, el Danubio, el Río de la Plata, el Nilo y el Ganges, y cada uno está acompañado por un gigante colocado en diferentes posturas "extrañas" que a lo largo de los siglos han provocado diferentes comentarios.
Por ejemplo de la representación del río Nilo, que aparece con la cara oculta se especuló que se debía a que en aquella época no se conocía desde donde nacía aunque hubo muchos que afirmaron que representaba el desprecio de Bernimi por Borromini al ser esta la que queda de frente a la iglesia de Santa Agnes, construcción que fue encargada a este. En esta misma línea también se afirmó que la escultura que representa el Río de la plata, el cual mantiene un brazo en alto, expresaba el temor irónico a que la iglesia se derrumbara. Ambas afirmaciones quedaron más tarde desmontadas al demostrarse que la fuente fue terminada antes de que Boromini comenzase la construcción de Santa Agnes.
En la misma fuente encontramos una serie de animales como un caballo, una serpiente de tierra, otra de mar, un delfín, un cocodrilo, un león y un dragón.
En el centro de la fuente encontramos el obelisco, el cual se colocó ahí con el fin de servir de adorno a la fuente.
Se trata de un monumento conmemorativo creado en granito que mide 16,54 metros de altura, el cual que procedía, originariamente, del Templo de Isis, donde formaba parte de otro monumento que según rezan las inscripciones jeroglíficas, estaba destinado a Dominiano.
El obelisco fue separado del Templo de Isis y llevado hasta el Circo de Masencio (por el emperador de este mismo nombre), ubicado en la Vía Appia hasta que en 1647 el Papa Inocencio X lo trasladaría a su actual ubicación.
El obelisco descansa sobre una roca en la cual se puede ver una paloma con una rama de olivo, imágenes que pertenecen al escudo heráldico del papa, y que simboliza el poder divino que desciende, como un rayo solar, por los 4 lados del obelisco hasta la roca, que representa el caos.
Además también encontramos la inscripción de Inocencio X, el monumento intenta ofrecer: "Saludable amenidad a quien pasea, bebida a quien tiene sed, aliciente a quien medita".
Finalmente la fuente fue inaugurada en 1651 pagada con la recaudación de algunos impuestos impopulares sobre el pan, el vino y otros bienes de consumo.

Como ya comenté en un post anterior, la Piazza Navona se convirtió en el centro neurálgico de la ciudad de Roma durante el siglo XVII pero se hizo realmente famosa con la inauguración de esta en el año 1652.
Esta corrió a cargo del Papa Inocencio X, que fue el que encargó, como Gregorio XIII Boncompagni, la construcción de la tres fuentes que hoy se siguen viendo, incluido un abrevadero, al servicio del mercado y de los animales de transporte, y su cuñada.
Para el acto mandaron cerrar todos los desagües con lo que consiguieron crear un lago artificial ayudados por la forma cóncava que la plaza en ese momento ofrecía.
La idea encantó tanto a los noveles como al pueblo que se divirtieron jugando y chapoteando en el agua. Desde ese momento el día de la inundación de la Piazza Navona se convirtió en festivo y cada año se repetí la inundación durante los sábados y domingos del mes de agosto. Esta fiesta se mantuvo durante dos siglos hasta que en 1866, Pío IX suspendió la diversión.
Años más tarde, la piazza fue pavimentada, lo que hizo que su forma cóncava desapareciera y así se eliminó toda posibilidad de inundación en la zona, pero lo que permaneció fue su carácter lúdico festivo y es que durante la Epifanía, la plaza se sigue llenando de puestos, juguetes, Befanas ( brujas típicas de la navidad italiana) y Papas Noeles.
De esta forma la Piazza Navona ha conseguido mantener hasta el dia de hoy sus orígenes como "mercado" y es que desde la segunda mitad del siglo XV, la plaza albergó el mercado que años antes se celebraba en la plaza del Campidoglio, donde había puntos fijos de venta de hortalizas, carne y mercancías varias.


